¿de verdad hay que tirarlo? Portarrollos

Sigo muerta y reventá. Te terminado 37 piezas de arcilla polimérica, cada una distinta y preparadas para ir al horno. Yo estoy enamorada de un par de ellas especialmente. Pero bueno, esto es otra historia que ya os enseñaré cuando estén horneadas y montadas.
Hoy os quiero enseñar algo muy sencillito que tenía pendiente de mostraros.
El portarrollos se había empezado a oxidar por la humedad del baño. Y en lugar de tirarlo decidí darle una mano de pintura negra preparada ya para no tener que dar producto antioxido. La verdad es que en blanca habría quedado mucho más bonita pero ya tenía la pintura negra que había comprado para la puerta del terreno. Tampoco le habría venido mal una lijadita y una segunda mano, pero ese día no estaba yo muy trabajadora.  Ahora tengo un portarrollos la mar de rústico en el aseo de la caseta. Un día me acordaré y lo decoraré un poco. Tal vez mañana ¿quien sabe?

2 comentarios:

miguel asensio dijo...

ya te daré los portarrollos del bar jajajaja
es broma.

Ana Jordán Davia dijo...

Mucho cachondeo el de Miguel, espero que lo diga de broma por que si va enserio quizá te daré yo alguna cosilla que tengo por ahí pendiente.
Te quedó muy bien